La importancia de la lengua materna en la logopedia: el caso del euskera

En el proceso de intervención logopédica, la lengua materna juega un papel clave, especialmente cuando existen dificultades en el lenguaje, el habla o el aprendizaje. En el País Vasco, donde el euskera es la lengua propia de muchas personas, es fundamental que la logopedia se lleve a cabo en este idioma cuando es la lengua materna del paciente. Pero, ¿por qué es tan importante?

Desarrollo lingüístico y emocional

La lengua materna es el primer vehículo de comunicación y la base del desarrollo del pensamiento. Cuando un niño o adulto recibe terapia en su lengua materna, se siente más cómodo y seguro, lo que facilita el aprendizaje y el progreso en la intervención. Además, el vínculo emocional con la lengua influye directamente en la motivación y la confianza del paciente.

Transferencia de habilidades lingüísticas

Cuando trabajamos en la lengua materna, favorecemos una mejor transferencia de habilidades comunicativas y cognitivas a otros idiomas que el paciente pueda aprender o utilizar. Esto es especialmente relevante en contextos bilingües como el del País Vasco, donde el euskera y el castellano coexisten en la vida cotidiana.

Mejora de la eficacia en la intervención

Diversos estudios han demostrado que la terapia logopédica es más efectiva cuando se realiza en la lengua en la que el paciente se desenvuelve con mayor naturalidad. Si se obliga a trabajar en un idioma en el que no se tiene total dominio, pueden surgir frustraciones que dificulten el progreso.

Un enfoque adaptado a cada persona

Cada paciente tiene un perfil lingüístico único. En el País Vasco, hay hablantes monolingües de euskera, bilingües equilibrados o personas con distintos grados de competencia en cada idioma. Por ello, la intervención debe adaptarse a cada caso concreto, priorizando la lengua en la que la persona se siente más cómoda y en la que presenta las dificultades más significativas.

En definitiva, la logopedia en la lengua materna, y en este caso en euskera, no solo optimiza los resultados terapéuticos, sino que también respeta la identidad lingüística y emocional de la persona. Apostar por una intervención en la lengua natural del paciente es una decisión basada en la evidencia científica y en el respeto a la diversidad lingüística y cultural de nuestra sociedad.

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